domingo, 18 de octubre de 2009

DUST

Hoy toca reseña de mi última adquisición en lo que a juegos de mesa respecta: DUST, de Angelo Zucca y Spartaco Albertarelli, editado por Edge en España, y que conseguí por la increíble cifra de 15 euros gracias a su 10º aniversario (cuando su precio normal es de 59,95€).

Para ello, utilizaré el reportaje fotográfico que hice de la preparación y la partida que jugué para estrenarlo hace un par de semanas.


DUST plantea un mundo donde la Segunda Guerra Mundial nunca hubiera terminado debido a que los Nazis encontraron en 1938 una nave espacial alienígena y se aprovecharon de su tecnología superior para resistir en el conflicto.
Dicha nave había llegado a la Tierra buscando una extraña fuente de energía presente únicamente en ciertos puntos del universo, siendo nuestro planeta uno de ellos. Sin embargo, tras un accidente al aterrizar el único superviviente fue raptado por las fuerzas del eje para ser interrogado respecto a su avanzada tecnología.
Años después, los aliados y los rusos, comprobando que su armamento era inferior al adquirido recientemente por los Nazis deciden atacar la base donde se encontraban los planos e información de los avances alemanas, consiguiendo de esta manera poder reproducir la misma tecnología.


De esta manera, nos encontramos ante un mundo alternativo donde las diferentes potencias luchan por hacerse con el control del globo, pero sobre todo con el control de las misteriosas fuentes de energía que dan vida a las nuevas armas. Por tanto, cada uno de los jugadores (de 2 a 6) encarnará una de estas facciones enfrentadas en una guerra que pronto llegará a su fin.


Antes de meterme con las reglas, hablemos un poco sobre el material que trae el juego, que como podéis ver es más que abundante.


En primer lugar tenemos las fichas de centrales de producción y de las unidades que posee cada facción: tanques, cazas, submarinos, mechas y bombarderos. Con un nivel de detalle más que aceptable (mejores que las del Risk por ejemplo), lo que sorprende sobre todo es la cantidad que hay de cada una de ellas, por lo que quedarse corto durante la partida será raro.


En segundo lugar, tenemos los 8 dados de seis (cuatro caras vacías y dos con puntos de mira) y el mazo de cartas que podéis ver arriba. Las ilustracione son distintas porque cada una refleja un tipo de habilidad especial que el jugador podrá utilizar en su turno.


Por otro lado tenemos los contadores que veis en la esquina derecha superior y el mapa, que en este caso viene dividido en seis piezas de puzzle que debemos montar para conseguir lo que podéis ver aquí debajo.


Todos los círculos son localizaciones (ciudades) donde los jugadores pueden situar tropas durante la partida, aunque como veis no todos son iguales. Los seis oscuros son los emplazamientos donde los jugadores podrán situar sus capitales, siendo esto muy interesante ya que desde el comienzo, las capitales de los jugadores están pegadas.
Los naranjas son ciudades normales sin ninguna clase de restricción y las dianas son localizaciones con fuentes de energía donde no podremos construir centrales de producción.


Por último, en cuanto al material, el juego viene con tres tablas de resumen y dos libros de instrucciones: uno para partidas Épicas y otro para partidas Premium. En nuestro caso, probamos la versión Premium porque el tiempo estimado de juego es de 2 a 3 horas, mientras que en la Épica es de 4 a 6. El juego no cambia demasiado de una a otra, simplemente hace que la evolución de las facciones sea más lenta y prima conseguir ciertos recursos frente a otros más sencillos.


Bien, una vez vista la foto de un tablero preparado para ser jugado, pasemos a ahora a hablar del sistema de juego.

En DUST la victoria se consigue alcanzando (o sobrepasando) un umbral de puntos de victoria. Este recuento de puntos se hace al final de cada ronda de turnos, por lo que puede haber más de un jugador que alcance o sobrepase dicho umbral, entrando en juego diferentes recursos conseguidos durante la partida para desempatar.

Como ya he dicho, una ronda se completa cuando todos los jugadores han llevado a cabo su turno, pero lo bueno del juego es que dicho orden de juego se altera en cada ronda, ya que la iniciativa la determina la carta elegida para ese turno.
Cada una de las cartas proporciona un número de movimientos y ataque posibles, un número de puntos adicionales para la fase de producción y una habilidad especial determinada por el personaje de la carta.
De esta manera, hay que ser cuidadosos a la hora de elegir una carta para un turno, ya que lo que puede hacerte muy poderoso en combate, puede implicar actuar el último, y por tanto, demasiado tarde para nuestros planes.

El turno de cada jugador consta de varias fases:
  1. Fase de producción: en la que en base al número de centrales de producción alimentadas por fuentes de energía obtenemos un número de puntos de producción que podemos gastar en nuevas tropas o nuevos centros de producción. Es importante tener en cuenta que en DUST las tropas aparecen solamente en las ciudades con centros de producción, por lo que al haber un número de movimientos limitado hay que ser cuidados a la hora de colocarlas.
  2. Fase de movimiento: se puede realizar un máximo de movimientos indicado por la carta elegida. En este límite entran tanto los movimientos terrestres como los marítimos y los anfibios (se pueden usar los submarinos para transportar tropas de una costa a otra).
  3. Fase ataque: se puede realizar un máximo de ataque indicado en la carta a ciudades enemigas desde localizaciones adyacentes. Además, existe la posibilidad de usar ataques de bombarderos a posiciones marítimas o ataques de submarinos a posiciones terrestres.


Adicionalmente, y dependiendo de la carta elegida, tendremos una habilidad especial que puede beneficiarnos en cualquiera de las tres fase anteriores, por lo que tendremos que ser inteligentes a la hora de usarla ya que la mayoría son definitorias.

En cuanto las tropas, tenemos tres vertientes:
  • Terrestres: tanques y mechas.
  • Aéreas: cazas y bombarderos.
  • Marítimas: submarinos.
Me gusta especialmente un detalle que hace que cada impacto en el dado implique la muerte de una tropa, independientemente del tipo que sea. Eso si, debemos tener en cuenta que para eliminar mechas no puede haber tanques vivos, y para eliminar bombarderos no pueden existir cazas, que actúan como escudos para proteger a las tropas más poderosas.


Luego, al final de cada ronda, se obtienen puntos de victoria en base al número de ciudades y capitales conquistadas, el números de fuentes de energía que poseemos y las diferentes supremacías: terrestre, marítima y de de producción.

Y de forma resumida, esto es DUST, un wargame donde la estrategia es sumamente importante, y la influencia de la suerte en los dados disminuye considerablemente frente a juegos similares como puede ser el Risk. Además, las reglas y las cartas permiten que cada partida sea distinta de las anteriores, por lo que personalmente estoy muy contento con mi compra.


Lo mejor:
  • El sistema de juego permite que la rejugabilidad sea bastante alta, ya tener la capital en un lado u otro del mapa puede determinar una estrategia totalmente distinta.
  • El material del juego es bueno y abundante, por lo que visualmente es una delicia para la vista contemplar a tus tropas en el mapa.
  • Los dados no son tan importantes como en otros wargames similares, ya que el concepto de "un impacto, un muerto" indiferentemente del tipo de tropa, hace que sean más interesantes los combates al tener que pensar seriamente en que estrategia seguir: la fuerza del número o el poder de las tropas pesadas.
Lo peor:
  • Apto para jugadores que no se aburren con juegos de mesa que sobrepasan las 2 o 3 horas.
  • Indicado sobre todo para jugadores expertos, ya que pese a que las reglas no son complejas, el juego tiene muchas opciones que deben ser tenidas en cuenta al jugar.
  • En partidas con muchos jugadores, es probable que a mitad de partida varios de ellos se vean sin opciones de victoria, lo que le puede quitarles interés.
  • Su precio de 59,95 euros, pese a ser correcto para todo el material que trae, tal vez haga el juego poco atrayente para jugadores sin mucho presupuesto, (en mi caso lo compré porque me costó 15 euros).

2 comentarios:

Acuática dijo...

Sólo por la cantidad de fichas que trae el juego ya merece la pena el haberlo comprado por tan poco :)

Sato dijo...

mmm... opinare cuando tenga la ocasión de probarlo.

Buen articulo y buen reportaje fotográfico.