lunes, 6 de septiembre de 2010

Apocalipsis Z

Ayer añadí un nueva lectura unos de los géneros que más me gusta desde que se "renovó" a si mismo hace unos años: los zombies.

Concretamente, hoy os voy a hablar de Apocalipsis Z, de Manel Loureiro.

Lo primero que hay que decir de este libro es una curiosidad que no todo el mundo conoce, ya que la historia que se cuenta en sus páginas se comenzó a gestar en Internet en enero de 2006, casi dos años antes de que la primera edición del libro viese la luz, en un blog denominado AZ: Mundocadáver, al que miles de seguidores dieron la suficiente relevancia como para que Dolmen se fijase en el mundo que había creado el autor.

Pero dejémonos de curiosidades, y vayamos con el libro.

La historia que el libro relata, no es original en sí misma: un extraño virus parece ser liberado en una región recóndita del mundo, y meses después la tierra es un infierno plagado de muertos vivientes que han arrasado a la humanidad. O lo que es lo mismo, un escenario muy similar al que ya conocemos de películas, libros o cómics.

Sin embargo, Manel Loureiro cometió el acierto de narrarnos todo lo sucedido en primera persona utilizando un formato blog/diario, y lo que es más importante, desde el punto de vista de un joven abogado español afincado en Pontevedra.
Y personalmente, en este pequeño detalle radica la esencia del libro. Todo lo que lees te suena muy cercano: los detalles sobre la evolución del virus en España, cómo se enfrentan nuestros políticos, fuerzas de seguridad y realeza al mismo, etc. Al ser de este modo, el nivel de realismo crece bastante, y esto al menos en mi caso, ha hecho que la historia me enganche bastante, ya que como he dicho antes, todo es peligrosamente cercano a como cualquiera de nosotros podría imaginarse que las cosas sucederían en nuestro país.

Como veis, el enfoque es claramente contrario al que por ejemplo usó Max Brooks en Apocalipsis Z, donde se veía el impacto del virus a nivel global. Aquí la importancia está en los detalles de cómo tus vecinos desaparecen o vuelven convertidos en zombies. De cómo políticos o fuerzas de seguridad que conoces de tu día a día se enfrentan a una amenaza que los sobrepasa, y sobre todo, de cómo un hombre normal y corriente intenta sobrevivir de una forma que no dista demasiado de la que pensaríamos cualquiera de nosotros.

Este libro no es una obra maestra de la literatura, y probablemente perdería mucho interés si yo fuese un lector extranjero que no conoce España, pero tiene una fuerza narrativa que me encanta y que se la confiere ese realismo y esa cercanía a nuestro día a día de la que os hablo, y que en algunas ocasiones, resulta inquietantemente familiar. Así que si os gusta el género zombie, en mi opinión es una lectura que no debéis dejar pasar.

Para terminar, simplemente me queda decir que hay una segunda parte titulada Apocalipsis Z: Los días oscuros, que casi con total seguridad me compraré en breve :)

5 comentarios:

Yota dijo...

A mi me encanta especialmente la primera parte del libro, cuando todavía está en su casa y va siendo testigo de algo que se le presenta como totalmente imposible.

Muy inquietante.

Thanos_Malkav dijo...

Si, personalmente creo también que es la mejor parte del libro, porque sinceramente, es lo que haríamos cualquiera de nosotros si estuviésemos en una situación similar.

Gaziello dijo...

Tuve la suerte de leerme el diario de Mundocadaver cuando lo publicaba en forma de blog-diario, y a día de hoy es uno de mis libros favoritos. El carisma de los personajes como Pritchenko o el puto gato son geniales. Eso sí, verás que en la segunda parte abandona la estética de diario, auque a ratos puedes verla, la narración es mucho más clásica, una pena.

Acuática dijo...

A mí ya sabes que la temática zombie no me llama nada, pero interesa el estilo narrativo que comentas. Quién sabe, a lo mejor en un futuro te lo pido...

Thanos_Malkav dijo...

Gaziello: Las segundas partes siempre suelen ser un poco peores, y en este caso se huele que será así. Pero a pesar de ello, tengas ganas de leerla :)

Acuática: ¡Uy! Jamás hubiera esperado que ni te lo planteases. Estaré encantado de dejártelo ;)